28 de julio de 2021

Radio AYMARA

La Voz de los que No Tienen Voz

La conferencia de prensa en la que el general Williams Kaliman, a nombre de las FFAA, sugirió la renuncia de Evo Morales. | Foto: APG

A la cárcel el militar que en la crisis de 2019 puso en vilo la seguridad de Evo Morales

(La Paz, 5 de julio ).- Jorge Gonzalo Terceros Lara, comandante de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) en la crisis de 2019, quien puso en vilo la seguridad de Evo Morales el día de su renuncia y el de su partida del país rumbo a México, fue enviado el domingo a la cárcel por el caso Golpe de Estado.

Fue aprehendido el sábado en Santa Cruz de la Sierra, junto a otro protagonista de los hechos de noviembre de ese año, Palmiro Gonzalo Jarjuri Rada, excomandante de la Armada Boliviana. Los trasladaron a La Paz y ayer, en una audiencia judicial virtual, la jueza Regina Santa Cruz determinó su detención preventiva por cuatro meses.

Los delitos en su contra son terrorismo, sedición y organización criminal. Terceros fue remitido a la penitenciaría cruceña de Palmasola, y Jarjuri, a la de Patacamaya, en el altiplano paceño. La defensa de los efectivos castrenses anunció que presentará un incidente contra la decisión, ya que no existiría ningún riesgo de fuga.

El caso fue abierto por la denuncia de la exdiputada Lidia Patty, del Movimiento Al Socialismo (MAS), para que se investigue el derrocamiento de Morales, quien renunció el 10 de noviembre de 2019 a la presidencia asfixiado por protestas cívicas, un motín policial y la presión del Alto Mando de las Fuerzas Armadas (FFAA).

Eso no fue todo. Un polémico informe preliminar de la Organización de Estados Americanos (OEA) alimentó el discurso del fraude en las elecciones de octubre que Morales había ganado. Así, el 12 de noviembre, la senadora Jeanine Áñez se proclamaba, primero, presidenta del Senado y, más tarde, presidenta del Estado.

Morales y el MAS sostienen que hubo un golpe de Estado, en el cual los militares jugaron un rol clave. No en vano el entonces presidente cívico cruceño, Luis Fernando Camacho (hoy gobernador y principal acusado del caso), reveló que su padre había “cerrado” con las FFAA y la Policía para que no repriman a los movilizados.

El 10 de noviembre, Morales recibió la estocada final del entonces comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Williams Kaliman, quien rodeado de sus colegas de las tres fuerzas “sugirió” al mandatario su renuncia para “pacificar” a un país en llamas. En la conferencia se hallaban los ahora encarcelados Terceros y Jarjuri.

Pero sobre Terceros hay mucha tela que cortar. Ya en su exilio, en diciembre de 2019, Morales lo apuntó como “el principal golpista”, en una entrevista con un canal de Argentina, donde estaba con refugio político. Deslizó un intento de magnicidio, por el aterrizaje de emergencia de su helicóptero el 4 de noviembre de ese año.

“El principal golpista, ahora lo estoy identificando, era el comandante de la Fuerza Aérea, el general Terceros, me sorprendió. Ese problema de la caída del helicóptero era responsabilidad del general Terceros”. El hecho sucedió en la localidad de Colquiri y causó un gran susto, fue atribuido a “una falla mecánica del rotor de cola”.

Sobrevuelos intimidatorios

El 10 de noviembre en cuestión, el entonces comandante activó una estrategia que se volvió común en la crisis: el uso de aviones de combate para sembrar miedo, mediante sobrevuelos. Fue en el bloqueo en Challapata que impidió el ingreso de mineros cooperativistas a La Paz para engrosar las protestas contra Morales.

Esa mañana, cinco mineros habían resultado heridos y las FFAA ordenaron operaciones terrestres y aéreas bajo la tesis de la presencia de grupos armados; los bloqueadores denunciaron que las aeronaves los atacaron con ráfagas de disparos. Después, los sobrevuelos de amedrentamiento se convirtieron recurrentes en las ciudades de La Paz y El Alto.

Más todavía. Esa jornada, cerca del mediodía, Morales había tomado la decisión de trasladarse al Chapare, su bastión, para mayor seguridad. Testigos de lo sucedido relataron que Terceros intentó frenar el operativo. Fue así que Morales, su vicepresidente Álvaro García, su ministro Juan Ramón Quintana y la guardia presidencial, “pistola en mano”, hicieron salir el avión del hangar de El Alto para que despegue con destino a Chimoré.

A las 16.52, Morales anunció su renuncia y denunció un “golpe cívico-político-policial”. Reveló que había una orden de apremio en su contra. No estaba equivocado y se arropó en sus bases cocaleras. Se indicó que su vida corría serio peligro.

Camacho le había lanzado la amenaza por Twitter, cual si fuera un fiscal general del Estado. “Confirmado!! orden de aprehensión para Evo Morales!! La policia y los militares están buscándolo en el Chapare, lugar que se escondió. Los Militares le quitaron el avión presidencial y está escondido en el chapare, van por el! ¡JUSTICIA!” (sic).

Un día después, gestionado el avión del Gobierno de México para que recoja a Morales tras la otorgación de asilo político, la aeronave tuvo que esperar más de 12 horas para poder cumplir su cometido. Fuentes que conocen el caso afirman que Terceros tuvo mucho que ver en este “bloqueo”.

Bien lo relató entonces el canciller mexicano Marcelo Ebrard. El avión aterrizó en Perú para esperar los permisos de acceso al espacio aéreo boliviano. Tras lograrlo, se dirigió a Chimoré, pero luego se informó al piloto que hubo un cambio de opinión, y tuvo que volver a Perú. “Finalmente el Comando de la Fuerza Aérea (boliviana) otorgó, lo cual dice también quién tiene el poder ahorita en Bolivia”, dijo Ebrard el martes 12 de noviembre de 2019, ya con Morales en suelo mexicano.

Y la cereza sobre la torta. Terceros es apuntado de recibir órdenes del expresidente Jorge Quiroga, quien participaba en reuniones extralegislativas para allanar el camino de Áñez a la presidencia. Se develó que Quiroga le dio aval a Terceros para la partida de Morales con destino a México y así presionar a una “negociación” a la entonces presidenta del Senado, Adriana Salvatierra. No lo logró.

“Tuto habla con el comandante de la Fuerza Aérea y le instruye que emita la autorización de despegue de la nave donde se encontraba Evo Morales, a lo cual el comandante consultó sobre si debe despegar solo Morales o también sus acompañantes que eran Álvaro García Linera y Gabriela Montaño, a lo que Tuto Quiroga le dijo: ‘no… no hay problema, los tres están autorizados”, indicó la exministra Teresa Morales a la Fiscalía.

/RA/Fuente La Razón